Ella le sonríe y le dice: “vamos, ya estoy lista” y salen a las calles de la ciudad donde crecieron. Van tomados de la mano, caminando sin observar su alrededor, enfocados únicamente en ellos dos. Pasan automóviles, pasan bicicletas, ruidos ilimitados, y olores variados; ellos solo viven para si mismos. De repente se detienen para darse un abrazo sincero, o para un beso lleno de emoción.
Disfrutan ese tiempo juntos, que tanto se les ha privado; las cosas de la vida, los han mantenido separados. Pero tienen esta tarde para ellos, y la desean aprovechar, juntos, olvidando al resto del mundo; ellos tienen su propio mundo.
De repente, un parque se asoma entre las casas de la colonia. Se van acercando, platicando de sus vidas, y se dirigen a un kiosco en el medio del mismo. Se acuestan con calma, aún platicando, mientras uno que otro beso ocasional mantiene el ambiente, lleno de risas complacientes.
Es tan fácil, perderse en esta fantasía, en este sueño hecho vida. Pasan los minutos rapidamente, mientras ellos solamente, disfrutan el momento que la vida les ha dado, para ser felices como nunca habían imaginado. Que mas necesitan? la verdad nada, pues la felicidad verdadera, no es fruto del dinero o de la posesión, es fruto del amor.
De repente se levantan, y se ponen a jugar, como niños pequeños e inocentes, persiguiendose uno al otro, y al alcanzarse un beso travieso, y cambian de roles. De repente caen al pasto juntos, riendo, abrazados, observando cada uno la mirada del otro y sonriendo. Que hermoso momento, de pasión joven, donde los corazones dominan las acciones.
A veces es fácil soñar estas cosas que yo te cuento, por que a veces es fácil acordarme de esos momentos, que siempre quise vivir, y que solo en sueños pude concebir… Tal vez aún no hayan pasado, pero esos momentos, ah como los he anhelado!…